La industria celular se remece tras la compra de espectro celular por parte de SpaceX, sugiriendo la posibilidad de que Starlink se transforme en un servicio celular terrestre.
Hace 6 años, antes de la existencia de los múltiples proyectos D2D/D2C que van apareciendo hoy, nos preguntábamos si sería posible utilizar un celular común con infraestructura en órbita. Como muestra de la impresionante cantidad de cambios que han tenido lugar en las industrias involucradas, hoy nos estamos preguntando exactamente lo contrario.
En su conocida incapacidad para reconocer límites a lo posible, Elon Musk parece querer competir con las compañías móviles tradicionales, lo cual se revela a través de una serie de acciones que apuntan a la preparación de ir extendiendo el naciente servicio Starlink móvil hacia zonas urbanas o al menos suburbanas. Starlink móvil, conocido también como Starlink D2C, está disponible en algunos países como un servicio de poco ancho de banda pero gran alcance, útil en emergencias en zonas donde no existe cobertura móvil tradicional.
SpaceX ha adquirido espectro radioeléctrico en posesión de las compañías móviles Echostar / Boost Mobile y Grain, lo cual le permitiría a parte de su constelación satelital prestar servicios sin necesitar asociarse a compañías terrestres, la manera en que ha operado hasta ahora este servicio complementario.
¿Significa esto que Starlink se convertirá en un operador más en Estados Unidos como Verizon o T-Mobile? A pesar de que así lo creen algunos fanboys de Musk, la respuesta es que probablemente no. La razón es sencillamente de escala. Al menos en el corto plazo, aún con cantidades comparables de espectro radioelectrico licenciado compatible con celulares comunes, SpaceX necesitaría una cantidad descomunal en tierra para sacar partido de dicho espectro de la forma que lo hacen las empresas celulares. Si bien pasa un poco desapercibido hoy en día, especialmente en zonas urbanas, la densa cobertura que permite banda ancha móvil capaz de llevar video bidireccional y todo lo demás existe gracias a millones de "microceldas" o radiobases celulares que prestan servicio a superficies reducidas, instaladas dentro y afuera de edificios, en en aeropuertos y estaciones de trenes y buses, barrios comerciales y residenciales, malls, estadios, etc.
Así y todo, la posesión de espectro terrestre compatible con 4G/LTE y 5G/NR permitirá a SpaceX negociar acuerdos de conexión y roaming con mejor pie que hasta ahora, haciendo posible la venta de servicio móvil bajo marcas como Starlink o X, y quizás incluso de hardware celular estándar, algo con lo cual también los fanboys llevan años fantaseando.
En lo inmediato, la industria ha reaccionado con cautela, y la empresa que fuera socia del lanzamiento de Starlink móvil, aparentemente cansada de lidiar con Musk, ha declarado que no habrá roaming sobre T-Mobile para lo que sea que está haciendo SpaceX, al punto que incluso la empresa matriz basada en Alemania ha estado llevando a cabo acercamientos con otro proyecto D2D: AST Spacemobile.
Seguimos en tiempos interesantes.
