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  • Sí, la NASA tiene un plan para interceptar un asteroide que podría chocar con la Tierra

    pero no, no es en el futuro inmediato, y además la probabilidad de impacto es baja.

    Falta más de un siglo. Pero, aunque falte tanto tiempo, el ejercicio de tener un plan permite avanzar para que la humanidad esté preparada en caso de que un objeto choque con la Tierra más pronto, y eso es importante porque no existe la tecnología para ver con tanta anticipación todos los potenciales objetos.

    La ciencia estima que en un día cualquiera entran a la atmósfera terrestre unos 160 objetos mayores a 10 gramos. La mayoría se desintegra por el roce atmosférico y no llega al suelo ni alcanza a hacer daño detectable.

    Pero aproximadamente una vez al año, un objeto del tamaño de un automóvil llega desde el espacio y se presenta como un impresionante bólido... que tampoco logra llegar al suelo y típicamente se consume casi por completo en la atmósfera, como sucedió en febrero del 2013.

    Más o menos cada 2 mil años, un objeto del tamaño de un campo de fútbol llega desde el espacio y sí puede ocasionar un impacto detectable en la superficie. Si un meteorito de 500m de diámetro llegara a una zona habitada, causaría graves problemas locales, pero el efecto no sería peor que el de un gran terremoto o una erupción volcánica, lo que significa que igual podrían morir miles de personas.

    Bennu:

    Bennu es un meteorito de 432m de diámetro, que rodea al sol cada 436 días terrestres y cuya órbita pasa cerca de la nuestro planeta más o menos cada dos años.



    Se calcula que Bennu tendrá su mayor acercamiento a la Tierra el entre 2175 y 2199, y de impactar la superficie planetaria lo haría a unos 12 km/segundo. Pero con todo el tiempo que falta, no hay mucha seguridad de que el impacto suceda. De hecho la estimación actual es que la probabilidad de impacto es muy baja, menos a 0,1%.

    Lo interesante es que con la tecnología actual, sería posible desviar un objeto de ese tamaño y evitar su impacto, por eso NASA estudia el fenómeno y hace planes para interceptarlo. De hecho, NASA ya tiene una misión en curso que vuela hacia Bennu. La sonda OSIRIS-REx fue lanzado en septiembre del 2016 y tiene como tarea "aterrizar" en Bennu y traer una muestra de vuelta, para estudiar su composición en detalle.

    Esta imagen muestra una representación artística de la sonda OSIRIS-REx orbitando su sujeto de estudio:



    Lo realmente peligroso para la humanidad como un todo son los meteoritos que superan los 2km de diámetro, y la misión OSIRIS-REx permitirá entender más detalles sobre la composición de estos objetos, para ayudar a predecir su comportamiento y reducir el riesgo.

    Fuentes: NASA Asteroid MissionNASA Asteroid Facts y CNEOS.
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